Lanza de Dios BLOG

Inicio » Cuaresma » Jesús no busca el pecado de la persona

Jesús no busca el pecado de la persona

Mapa de Visitas

Map

Recursos Adviento

“Respuestas para defender la Fe”

¿Que dice la Iglesia Católica sobre el New Age? Yoga, Reiki …

Jesucristo Portador del Agua de la Vida – La fe Cristiana sobre la Nueva Era

Una reflexión cristiana ante la “Nueva Era”

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 949 seguidores

Siguenos en Facebook

Siguenos en Twitter

Categorías

Familia

Testimonios

Carta Apostólica “Misericordia et Misera”

JUBILEO DE LA MISERICORDIA

TEXTOS, HOMILIAS Y DISCURSOS DEL PAPA FRANCISCO EN LA JMJ16

Exhortación apostólica Amoris Laetitia (La alegría del amor)

Plan Pastoral de la Conferencia Episcopal Española 2016-2020

CARTA ENCÍCLICA LAUDATO SI’

Bula ‘Misericordiae Vultus’

Papa Francisco

POPULAR EN LA RED

Blogueros con el Papa

Blogueros con el Papa

Visitas al Blog

  • 265,067 Visitas

Aviso de Lanza de Dios Blog

Gran parte del contenido ha sido exclusivamente sacado de sitios públicos de Internet, por lo que este material es considerado de libre distribución. En ningún artículo legal se menciona la prohibición de material libre por lo que esta página no infringe en ningún caso la ley.Si alguien tiene alguna duda o problema al respecto, no dude en ponerse en contacto con nosotros.

ejercicios_espirituales_bendicion_eucaristica_adoracion_210 de marzo de 2016.- La Iglesia y los cristianos tenemos la compasión del buen samaritanos por las heridas del mundo, porque tomarse cuidado de la persona que sufre mejora las relaciones sociales y frena la cultura del descarte. En torno a esta idea desarrolló su octava meditación de los ejercicios espirituales del padre Ermes Ronchi al papa Francisco y a la Curia Romana.

De este modo, el predicador tomó como referencia las palabras de Jesús a la mujer en el sepulcro “Mujer ¿a quién buscas? ¿Por qué lloras?”, para describir el comportamiento de Dios hacia el dolor del hombre. Jesús es el resucitado, es el Dios de la vida, y se interesa por las lágrimas de la Magdalena.

“En la última hora del viernes, sobre la Cruz, se había ocupado del dolor y de la angustia de un ladrón, en la primera hora de la Pascua se ocupa del dolor y del amor de María”. Porque, subrayó el predicador, este es el estilo de “Jesús, el hombre de los encuentros”: “no busca nunca el pecado de una persona, sino que se para siempre en el sufrimiento y la necesidad”.

Entonces, el predicador lanzó una pregunta: ¿cómo hacer para ver, entender, tocar y dejarse tocar por las lágrimas de los otros? Así, aseguró que “aprendiendo la mirada y los gestos de Jesús, que son los del buen samaritano: ver, pararse, tocar. Tres verbos que no hay que olvidar nunca”.

El predicador señaló que en muchas escenas del Evangelio, Jesús ve el dolor humano y siente compasión. Este vocablo, en el texto griego se traduce con sentir “un calambre en el estómago”. La verdadera compasión –explicó– no es un pensamiento abstracto y noble sino algo físico. Lo que lleva al buen samaritano a no “pasar de largo”.

A propósito, el padre Ronchi observó que la verdadera diferencia no es entre cristianos, musulmanes o judíos, no es entre quien cree y quien no cree. “La verdadera diferencia es entre quien se para y quien no se para delante de las heridas, entre quien se para y quien sigue recto”.

El predicador recordó que cada vez que Jesús se conmueve toca. “Toca al intocable”, al leproso, el primero de los “descartados humanos”. Advirtió también que “la mirada sin corazón produce oscuridad y después desencadena una operación aún más devastante: corre el riesgo de transformar a los invisibles en culpables, de transformar las víctimas –refugiados, migrantes, pobres– en culpables y en causa de problemas”.

Asimismo afirmó en la predicación que “si seco una lágrima, yo sé que no cambio el mundo, no cambio las estructuras de iniquidad, pero he mostrado la idea de que el hambre no es invencible, que las lágrimas de los otros tienen derechos sobre cada uno y sobre mí, que yo no abandono a la deriva a quien lo necesita, que no te han tirado, que el compartir es la forma más propia del ser humano”.

Porque la misericordia –concluyó– es todo lo que es esencial a la vida del hombre. Y Dios perdona así: no con un documento, sino con las manos, tocando, con una caricia.

(ZENIT)

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: