Lanza de Dios BLOG

Inicio » Angelus Domini » Palabras del Santo Padre Francisco al rezo del Ángelus Domini, 26.02.2017

Palabras del Santo Padre Francisco al rezo del Ángelus Domini, 26.02.2017

Mapa de Visitas

Map

Recursos Adviento

“Respuestas para defender la Fe”

¿Que dice la Iglesia Católica sobre el New Age? Yoga, Reiki …

Jesucristo Portador del Agua de la Vida – La fe Cristiana sobre la Nueva Era

Una reflexión cristiana ante la “Nueva Era”

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 950 seguidores

Siguenos en Facebook

Siguenos en Twitter

Categorías

Familia

Testimonios

Carta Apostólica “Misericordia et Misera”

JUBILEO DE LA MISERICORDIA

TEXTOS, HOMILIAS Y DISCURSOS DEL PAPA FRANCISCO EN LA JMJ16

Exhortación apostólica Amoris Laetitia (La alegría del amor)

Plan Pastoral de la Conferencia Episcopal Española 2016-2020

CARTA ENCÍCLICA LAUDATO SI’

Bula ‘Misericordiae Vultus’

Papa Francisco

POPULAR EN LA RED

Blogueros con el Papa

Blogueros con el Papa

Visitas al Blog

  • 269,988 Visitas

Aviso de Lanza de Dios Blog

Gran parte del contenido ha sido exclusivamente sacado de sitios públicos de Internet, por lo que este material es considerado de libre distribución. En ningún artículo legal se menciona la prohibición de material libre por lo que esta página no infringe en ningún caso la ley.Si alguien tiene alguna duda o problema al respecto, no dude en ponerse en contacto con nosotros.

angelus-papa

26 de febrero de 2017.- A las 12 horas de hoy, el Santo Padre Francisco se ha asomado a la ventana del estudio del Palacio Apostólico Vaticano para el rezo del Ángelus Domini con los fieles y peregrinos congregados en la Plaza de San Pedro.

Estas son las palabras del Papa introduciendo la oración mariana:

Antes del Ángelus
[texto original: italiano – traducción: Iglesiaactualidad]

Queridos hermanos y hermanas, buenos días.

La página evangélica de hoy (cf. Mt 6, 24-34) es un llamamiento fuerte a fiarse de Dios -no lo olvidéis: fiarse de Dios- que cuida de los seres vivos de la creación. Él da alimento a todos los animales, cuida de los lirios y de la hierba del campo (cfr. vv. 26-28); su mirada benévola y solícita acompaña cotidianamente nuestras vidas. Ella pasa por el interior de nuestras preocupaciones, que amenazan con quitarnos la serenidad y el equilibrio; pero esta ansiedad es a menudo inútil, porque no puede cambiar el curso de los acontecimientos. Jesús nos llama con insistencia a no preocuparnos por el mañana (cfr. vv. 25.28.31), recordando que por encima de todo hay un Padre amoroso que nunca se olvida de sus hijos: fiarnos de Él no resuelve mágicamente los problemas, pero nos permite afrontarlos con el ánimo necesario, con valentía. Soy valiente porque me fío de mi Padre, que cuida de todo y me quiere tanto.

Dios no es un ser distante y anónimo: Él es nuestro refugio, la fuente de nuestra serenidad y nuestra paz. Es la roca de nuestra salvación, a la que podemos aferrarnos con la certeza de no caer; quien se aferra a Dios no se cae jamás. Es nuestra defensa contra el mal siempre al acecho. Dios es nuestro gran amigo, el aliado, el padre, pero no siempre nos damos cuenta. No nos damos cuenta de que tenemos un amigo, un aliado, un Padre, que nos quiere tanto, y preferimos apoyarnos en los bienes inmediatos que podemos tocar, en bienes tangibles, olvidando, y a veces negando, el bien supremo, es decir, el amor paternal de Dios. ¡Sentirlo Padre, en esta época de orfandad es tan importante! En este mundo huérfano, sentirlo Padre. Nosotros nos alejamos del amor de Dios cuando andamos en la búsqueda obsesiva de los bienes terrenales y de las riquezas del mundo, manifestando así un amor exagerado a esta realidad.

Jesús nos dice que esta búsqueda afanosa es ilusoria y motivo de la infelicidad. Él da a sus discípulos una regla de vida fundamental: «Buscad sobre todo el reino de Dios» (v. 33). Se trata de llevar a cabo el proyecto que anunció Jesús en el Sermón de la Montaña, confiando en Dios que no defrauda -tantos amigos, tantos que nosotros creíamos amigos, nos han desilusionado; Dios nunca defrauda-; trabajando como fieles administradores de los bienes que Él nos ha dado, incluso de los bienes terrenales, pero sin “caer en la exageración” como si todo, incluso nuestra salvación, dependiera sólo de nosotros. Esta actitud evangélica requiere una elección clara, que el pasaje de hoy indica con precisión: «No podéis servir a Dios y al dinero» (v. 24). O el Señor, o los ídolos fascinantes pero ilusorios. Esta elección que estamos llamados a hacer, repercute por tanto, en todos nuestros actos, actividades y tantos compromisos. Es una  elección que hay que hacer de manera clara y  renovar constantemente, porque la tentación de reducir todo al dinero, al placer están presionando. Hay tantas tentaciones por esto.

Mientras que honrar a estos ídolos lleva a resultados tangibles aunque fugaces, elegir a Dios y a su Reino no siempre muestra inmediatamente sus frutos. Es una decisión que se toma en la esperanza y deja a Dios la plena realización. La esperanza cristiana está ordenada al cumplimiento futuro de la promesa de Dios y no se detiene ante ninguna dificultad, ya que está fundada en la fidelidad de Dios, que nunca falla. El es fiel, es un Padre fiel, un amigo fiel, es un aliado fiel.

Que la Virgen María nos ayude a confiar en el amor y en la bondad del Padre celestial, a vivir en Él y con Él. Éste es el requisito previo para superar los tormentos y las adversidades de la vida, e incluso las persecuciones, como nos lo demuestra el testimonio de tantos hermanas y hermanos nuestros.

Después del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas,

Dirijo un cordial saludo a todos vosotros peregrinos de Roma, de Italia y de diferentes países.

Saludo a los fieles polacos de Varsovia y de otras localidades que han hecho una peregrinación mariana; y de España a aquellos de Ciudad Real y a los jóvenes de Formentera.

Saludo a los jóvenes de Cuneo, Zelarino, Mattarello y Malcesine, Fino Mornasco y Monteolimpino; a los confirmantes de Cavenago d’Adda, Almenno San Salvatore y Serravalle Scrivia; a los fieles de Ferrara, Latina, Sora, Roseto de los Abruzzos, Creazzo y Rivalta sul Mincio.

Saludo al grupo que ha venido con ocasión de la “Jornada de las enfermedades raras”, que será pasado mañana, gracias, gracias a ustedes por todo aquello que hacen, gracias y espero que los pacientes y sus familias sean apoyados adecuadamente en el difícil camino, tanto a nivel medico como legislativo.

A todos os deseo un feliz domingo. Por favor, no os olvidéis de rezar por mí.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: