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28. San Julián, Obispo de Cuenca


Por D. Román Pedreira Ancochea, Pbro.

  San Julián, Obispo de Cuenca ( imagen www3.planalfa.es/diocesiscuenca )


San Julián, Obispo y Patrón de Cuenca, recorrió España predicando el Evangelio

El único Santo que recorrió toda España, todas sus Diócesis, predicando durante 23 años.Probable itinerario recorrido por San Julián en su apostolado por España durante esos 23 años (1158-1191).
Comienza en Burgos, recorre todos los reinos de España, y termina al sur de Toledo.

Reproducción parcial del “Mapa de España” 1157-1230, por P.M. de España, Enciclopedia Universal Ilustrada, Hijos de J. Espasa, Barcelona.

Parece bien poco justo que San Julián (1128 ­ 1208), Obispo y Patrón de Cuenca no sea más conocido y amado de los españoles y sobre todo del clero español.San Vicente Ferrer predicó en nuestro país por la región levantina; San Juan de Avila fue el apóstol de Andalucía; San Antonio María Claret llevó la palabra divina por Cataluña, Canarias, Cuba y Madrid … San Julián es el único santo que predicó el Evangelio por toda nuestra Patria … Y nada menos que durante 23 años … Y exponiéndose continuamente por largo tiempo a sufrir el martirio pues que está incluida en el mapa de su viajar apostólico, la parte de España entonces dominada por los mahometanos … Todas y cada una de las diócesis españolas deben al Santo Patrono de Cuenca frutos de vida eterna… Con todo derecho podría por ello, ser co-patrono de los sacerdotes o de los obispos españoles. Un biógrafo suyo gusta de recordar los jalones principales de su viajar apostólico:

De él resumimos: “Asturias, Vascongadas y Navarra con sus sinagogas; el reino de Aragón con las suyas; las mezquitas almorávides de las tierras de Levante; hace un alto en el lomo de Sierra Nevada; sigue a Córdoba con sus escuelas de filósofos y su monumental Mezquita; Sevilla, Huelva, Cádiz, Málaga, Almería, Granada. Jaén, Marmolejo, Baza, Extremadura, Galicia y Castilla”. (“Biografía de San Julián” – J. Bautista Mz.).

Es nombrado Arcediano de Toledo en 1192. Y es obispo de Cuenca (el 2º obispo que ha tenido dicha Diócesis después de ganada a los árabes) de 1196 a 1208 en que pasa al Señor. Era un domingo 28 de Enero.

Sencillez, humildad, caridad, cumplimiento del deber, fortaleza, mansedumbre, penitencia, oración … milagros … Como obispo, padre de los pobres, repartía entre éstos las rentas de su Obispado y él se mantenía del precio de unas cestillas de mimbre que confeccionaba entre él y su fiel servidor San Lesmes, cestillas por medio de las cuales obró el Señor maravillas en tiempos calamitosos. En su vida anécdotas encantadoras para la piedad: Como a San Martín, el mismo Cristo agradece su caridad con los pobres prometiéndole la eterna bienaventuranza; como a San Ildefonso de Toledo, la Virgen le obsequia con presente celestial: en este caso una palma en punto de muerte en señal de la virginidad y pureza siempre guardadas. Mientras, coros de Angeles y de vírgenes cantaban de aquél Salmo: “Veis aquí al gran sacerdote que en sus días agradó mucho al Señor”.

Santos de la categoría de San Pedro Nolasco le consultan y comunican sus proyectos y las cosas de su espíritu. A este propósito cuenta el P. Ribadeneira, S. J. en su vida del Fundador de la Orden de la Merced: “Queriendo hacer tercera redención pasó a Castilla, caminando a pie y con grande trabajo y habiendo recibido una buena limosna del Rey don Alonso, pasó a Cuenca a visitar a San Julián. Y el Santo Obispo oyendo lo que había hecho San Pedro y lo que deseaba hacer, levantó las manos al cielo y dijo: “Benedictus Dominus Deus Israel quia visitavit et fecit redemptionem plebis suae: Bendito sea el Señor Dios de Israel porque ha visitado y enviado nueva redención a su pueblo”. Confesóse San Pedro Nolasco generalmente con San Julián y comunicóle las cosas de su espíritu. Y habiendo recibido una copiosa limosna de aquel padre de pobres, se volvió a Barcelona e hizo tercera redención en Valencia, igual a las pasadas”.

Al atardecer, los recuerdos del alba se agolpan y se vuelven símbolos: aquél niño que ve la luz primera en Burgos, cabeza y corazón de España, que nace frente a la casa del Cid Campeador, cuando la ciudad arde en fiestas de bodas reales, que fue anunciado antes de que naciese a sus padres en maravilloso sueño: un blanquísimo cachorrillo imponiendo pavor con su ladrido a un sinnúmero de inmundos animales; aquel universitario seglar que viaja varios veranos a la zona árabe de nuestra patria para escuchar las lecciones de Averroes; aquél catedrático durante 10 años de la Universidad de Palencia, que oye en medio de las glorias del mundo la llamada de Cristo al sacerdocio y es fiel hasta la muerte y se convierte en el sol de Cuenca, de Burgos y de España …

Con brillante estela de milagros, en vida y después de muerto, que parece se avivan y multiplican desde la triste actualización del santo por la profanación de su cuerpo incorrupto en 1936. (En 22 de agosto de 1944 la Escuela de Medicina Legal de Madrid dictaminó sobre los restos quemados del “Padre de los pobres”). Subrayamos la fecha: en dicho año y fijada para dicho dia, resonaba por vez primera en la historia la institución de la festividad del Inmaculado Corazón de María en el cual ha puesto Dios la salvación de la humanidad en esta hora histórica.

En el pasado debió de ser muy grande la fama del Patrón de Cuenca pues ha saltado las fronteras: La emperatriz Constancia, esposa del emperador Enrique VI de Alemania, fue gran devota de San Julián y curada milagrosamente por él. (“Vida de San Julián” P. Francisco Escudero. S. J. – 1589).

De la devoción de nuestro pueblo es exponente la de nuestros reyes, en especial Felipe II y Felipe III. Dice Alcázar: “Felipe II fue devotísimo de San Julián”.

“Felipe III heredó de su padre con la corona la piedad y devoción a San Julián; vino desde Valencia a Cuenca con tres sobrinos príncipes de Saboya el 26 de febrero de 1604” (“Vida … etc … pág. 433-1692), a visitar el sepulcro del santo. Antes, parece que Carlos V, en cuyo tiempo, en la traslación del cuerpo del santo -1518- hubo verdadera lluvia de milagros, de los cuales se abrió información jurídica a raíz de los hechos.

Pintores de primera categoría se han ocupado del santo: el espléndido cuadro (4 m. de largo por 1,30 de ancho) “La Virgen y San Julián” de la Iglesia Parroquial de Valdemoro (Madrid), ha sido identificado oficialmente como obra de Goya en 1965, por el subdirector del Museo del Prado, D. Xavier de Salas. Parece pintado por Goya “poco después de ser nombrado pintor del Rey”.

En Madrid se venera una imagen suya en la Parroquial de Santiago (Plaza del mismo nombre), donde se reúne en su fiesta la colonia conquense y en nuestro primer Templo, la Catedral de San Isidro, hay una pintura del santo.

(Texto de D. Román Pedreira Ancochea, Pbro. publicado en “Iglesia-Mundo” nº 82, 2ª quincena noviembre 1974)


“Testifique siempre que pueda lo que le ha hecho el Santo”
Palabras de D. Inocencio Rodríguez Díaz, Obispo de Cuenca desde 1943 a 1973, en mi primera visita a Cuenca (23 de octubre de 1954)
Narración de D. Román Pedreira Ancochea, estudiante de Derecho en 1943, sanado por el Santo. Terminada la carrera de Derecho, D. Román entró en el Seminario, siendo ordenado Sacerdote en 1950.
¿Porqué me siento movido a escribir ahora? Porque soy un favorecido de San Julián y estoy muy agradecido a él. La verdad es esta: que estuve gravisimamente enfermo y San Julián me ha sanado maravillosamente, allá siendo yo universitario seglar en 1943. El venerado obispo que fue de Cuenca, Don Inocencio Rodríguez Díez, encargó se predicase sobre ello en la Catedral y que fuera publicado. A mí mismo me ha movido repetidas veces a testificar ante todos la gracia que recibí del Santo Patrono de Cuenca.Resumiré mucho de la extensa narración que aparece en “Diario de Cuenca” de 28 de enero de 1964: En abril de 1943 (1) soñé que alguien a quien no veía me comunicaba por tres veces, de modo intelectual, que si quería sanar de una grave dolencia tenía que visitar el sepulcro de San Julián en Cuenca. Nunca me había parado a pensar en San Julián y desconocía por completo su vida. Meses después, a mediados de agosto del mismo año se presentó la grave dolencia anunciada. En estado gravísimo, una vez preparado a bien morir, cuando me resigné a ello, creo que con alegría incluso, me acordé de pronto de aquel sueño. Y no quería morir sin saber quien era San Julián. Averiguado por un familiar mío en “Leyenda de Oro” -28 de enero-, leímos impresionados estas palabras del P. Ribadeneira: … ” … y lo que más es, soñando algunos enfermos que los sanaba San Julián, quedaron sanos”. Al leer esto en 30 de agosto, esperé la intervención de San Julián. Una religiosa visitó en mi nombre su sepulcro. No se hizo esperar el santo. Del 3 al 5 de septiembre, sané totalmente. Cuando el médico venía a operarme no encontró ni resto del mal. Después me enteré de que en esta fecha era el Triduo de San Julián de Cuenca, y el día 5, en que sané del todo es una de las dos fiestas anuales del santo. Un médico famoso me decía: “San Julián ha pasado por todo su cuerpo: del mal no ha quedado ni rastro. Si un ateo examinara el asunto, tiene que rendirse”. Siendo ya sacerdote he ido con alguna frecuencia a decir Misa en el sepulcro de San Julián. Hace pocos años he contado a los seminaristas de Cuenca lo que debo a su Santo Patrón.

Anotando estas vivencias y teniendo en cuenta que ni una hoja de un árbol se mueve sin permiso de la Providencia, puede calcularse mi emoción al ver que se reúnen casi tres mil consagrados por el Sacerdocio a la vera de este sepulcro en donde el Señor, con abundantes milagros está exaltando en los últimos años los huesos humillados de San Julián.

Y todo me impresiona. Desde el cartelón: “Burgos, cuna de San Julián saluda a Cuenca” hasta las palabras emocionadas del Dr. Guerra Campos, sucesor de San Julián en la silla episcopal conquense, al recibirnos, -son sus palabras-, “en esta Casa grande (la Catedral), la casa donde reposan los restos de San Julián, el gran sacerdote, misionero de la España cristiana y de la España Mahometana … etc., etc … “.

Recordando a San Juan, podría decir: Otras muchas cosas hizo San Julián que no están escritas aquí. Pero estas se han escrito para que, principalmente todos mis hermanos sacerdotes se alegren con el hallazgo de un nuevo amigo e intercesor.

¿Qué querrá hacer el Señor con los sacerdotes de España por medio de San Julián? …

(1) Año Santo de Santiago.

(Texto de D. Román Pedreira Ancochea, publicado en “Iglesia-Mundo” nº 82, 2ª quincena noviembre 1974. Terminada la carrera de Derecho, D. Román Pedreira Ancochea entró como estudiante en el Seminario, siendo luego Sacerdote durante 57 años, hasta su muerte en 2007. El texto completo de la curación, escrito por D. Román a petición del Sr. Obispo de Cuenca, se puede leer en../sanjulian/milagros.htm )

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